jose hernandez

"Mitre ha hecho del país un campamento, Sarmiento va a hacer de ella una escuela…con Sarmiento va a tener que aprenderse de memoria la anagnosia, el método gradual y los anales de Da. Juana Manso… ¿Pero consentirá el Congreso, consentirán los hombres influyentes de la República, consentirá el pais en que un loco que ya ha fulminado sus anatemas contra el clero y contra la religión, que ha dicho que va a nombrar a una mujer ministra de culto, que es un furioso desatado venga a sentarse en la silla presidencial para precipitar al país a la ruina y al desquicio?"

José Hernández

El proyecto agrario de Sarmiento

La ley que no fue

Texto completo del proyecto de ley presentado por el Presidente de la Nación, Domingo Faustino Sarmiento, que el Parlamento “lleno de ganaderos” no quiso debatir.
“Mitre da el ejemplo que deben imitar. 
En doscientas votaciones ha votado en contra. 
Una vez, él solo.”  
                                         Sarmiento, Carta a Posse, Setiembre de 1869.

Más de cuatro años tardó Sarmiento en iniciar el trámite parlamentario que diera cuerpo a su eufórica promesa de presidente electo: “crearé 100 Chivilcoy”, el lugar en que, gracias a su intervención, gauchos e inmigrantes convivían pacíficamente como agricultores, sobre 20000 parcelas cuidadosamente delimitadas “en proporciones labrables”. Era la tierra para el trabajador, clave en el proyecto sarmientino de un país moderno, genuinamente independiente y que diera satisfacción a las aspiraciones igualitarias de la época.
¿Por qué demoró tanto en mandar el proyecto? El absoluto vacío que recogió la iniciativa lo explica todo. En vano esperó Sarmiento las condiciones políticas propicias para un reparto de tierras que sólo podía herir las pretensiones aristocráticas de una oligarquía vacuna que, con la campaña del desierto,  realizaría luego su nefasto proyecto de acaparamiento latifundista de la entera geografía del país. Pero el mandato presidencial de Sarmiento se acercaba a su fin y tal vez eso acabó por decidirlo: no presentarlo hubiera significado privarse de un acto testimonial que deslindaría responsabilidades políticas e históricas.
El texto está tomado del diario opositor “La Tribuna”, único medio que lo publicó, pero no para apoyarlo sino para criticarlo. Fue presentado al Congreso el 14 de junio de 1873, sin embargo no figura en el Diario de Sesiones. Esto significa que en el recinto parlamentario, ni siquiera fue tratado.
Corolario: No se pudo debatir el modo de repartir la tierra y el silenciado fue nada menos que el Presidente de la Nación. Sobre Sarmiento siguió pesando, hasta hoy, una mordaza póstuma; su pensamiento agrario ha sido celosamente ocultado al pueblo argentino, a lo sumo mencionado al pasar, como cosa de detalle.
Este fraude informativo arroja luz sobre las límitaciones históricas de la democracia argentina y sus causas.

Características del Proyecto

El ámbito de aplicación del reparto de tierras era el de los Territorios Nacionales: el Chaco, Misiones, La Pampa, la Patagonia y las islas del Atlántico y de los ríos. Esto fue así porque la Nación no tenía atribuciones constitucionales sobre las tierras de las provincias. Cada una de éstas debería haber hecho su propio reparto de tierras, si hubiera existido voluntad política.
De su minuciosa reglamentación extraemos los siguientes conceptos.
1)      La tierra era para el trabajador, que debía ser agricultor y estar físicamente en condiciones de trabajar. La propiedad de la tierra sólo le sería otorgada luego de dos años en los que debía efectivamente laborarla. Las dimensiones del terreno -100 hectáreas- se adecuaban a la posibilidad productiva de un agricultor individual, de acuerdo a los medios técnicos de la época. El terreno le era donado o vendido según sus recursos económicos. Había créditos con plazos y tasas de interés regulados por la ley. Se destinaba a instrumentos de producción, semilla, animales y la habitación y manutención que el agricultor requería hasta tanto pudiera sostenerse con su producción. Se le reservaban otras 100 hectáreas contiguas para serles vendidas en una segunda etapa.
2)      La división de la tierra era masiva en los territorios nacionales abarcados. Sólo se exceptuaba la tierra reservada para la construcción de caminos y nuevos poblados.
3)      El proyecto estaba pensado junto al fomento de la inmigración. Se publicitaba en Europa en Alemán, Inglés, Francés, Italiano y Español. Pero no perdía por esto su carácter nacional:
a)      Debía asegurarse que las colonias no fueran homogéneas en cuanto a la nacionalidad de los colonos extranjeros.
b)      Debía procurarse que al menos, en cada colonia, un 5% de los colonos fueran nacionales argentinos.
c)      Se garantizaba la plena libertad de conciencia y cultos, para evitar la hegemonía de ninguna iglesia.
d)      Se establecía un registro nacional de matrimonios y nacimientos, por fuera de los registros de cualquier iglesia, habituales en esa época.
4)      Se proveía a la autodefensa armada de los colonos. Esto concretaba la idea de Sarmiento de ocupar el territorio con la colonización, esto es, con gente de trabajo y para el trabajo, muy distinta de la Campaña del Desierto, donde el ejército nacional incursionaba en una acción de destrucción de las comunidades indígenas.
El texto que sigue a continuación está tomado de “La política agraria de Sarmiento-La lucha contra el latifundio” de Natalio J. Pisano (Ediciones Depalma-Buenos Aires-1980)
























1 comentario:

  1. NO PUEDO CREER QUE AL FIN ALGUIEN DESTAPA EL ARCÓN DE LAS CONTRADICCIONES DE SARMIENTO Y SE DIGNA A IR MÁS ALLA DE DOS O TRES FRASES INCENDIARIAS Y CATEGORIZANTES...
    GRACIAS!
    Su libro "Educación Popular" añade aún más confusión al odio desinformado y al amor acrítico. En resumen, vale la pena conocerlo.

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