jose hernandez

"Mitre ha hecho del país un campamento, Sarmiento va a hacer de ella una escuela…con Sarmiento va a tener que aprenderse de memoria la anagnosia, el método gradual y los anales de Da. Juana Manso… ¿Pero consentirá el Congreso, consentirán los hombres influyentes de la República, consentirá el pais en que un loco que ya ha fulminado sus anatemas contra el clero y contra la religión, que ha dicho que va a nombrar a una mujer ministra de culto, que es un furioso desatado venga a sentarse en la silla presidencial para precipitar al país a la ruina y al desquicio?"

José Hernández

martes, 29 de julio de 2014

Somos acreedores.
 No deudores de la deuda externa
                                                                                 Por Jaime Fuchs.

Parte I

La deuda externa argentina ha vuelto a la primera plana.  El fallo de la Suprema Corte de Justicia, que obliga al país  a pagar de inmediato una presunta deuda con algunos “fondos buitres” -1.500 millones de dólares, cinco veces más que su  precio original-   ha encendido las luces de alerta, porque, según esto, se extraerán violentamente del bolsillo del pueblo,  y sobre todo de sus trabajadores, nuevas multimillonarias cifras, agregadas a las ya pagadas y a las pendientes para los próximos decenios. 
 
Alejandro Olmos
¿Qué es lo que se ha pagado en los últimos años?
Las cifras que siguen es pago financiado exclusivamente por el esfuerzo y sacrificio del pueblo argentino. No están involucradas aquí cancelaciones de deuda compensadas por nuevo endeudamiento.

Pago de Intereses y capital
(Millones de dólares)
Años               u$s
1990- 2000:      108.900.-

2003- 2014:     190.000.-


¿Qué significado tienen estas cifras?

¿Cuánto representan estos valores, si los medimos, por ejemplo, en viviendas de un valor de mercado de u$s 100.000 cada una?

Equivalencia del
Pago de Intereses y capital
(Departamentos de u$s 100.000)
      Años               Departamentos
1990- 2000:             1.089.000.-

2003- 2014:             1.900.000.-

Total:                   2.989.000 Departamentos

Si asignáramos a cada una de esas viviendas una familia tipo de 4 personas, tendríamos que la Argentina ha destinado a la deuda externa,  entre 1990 y 2014, un equivalente a las viviendas de 12 millones de personas, 10 ciudades como Rosario, o bien, de la población reunida en las siguientes ciudades: Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mar del Plata, La Plata, Bahía Blanca, Mendoza y Gran Mendoza, Paraná, Santa Fé y Gran Santa Fé, Tucumán y Gran Tucumán y Partido de La Matanza.

  
No hemos mudado al exterior 10 Rosarios, pero a cambio, se empeoró concomitantemente el nivel de vida popular.
¿Sirvió siquiera semejante sacrificio para terminar con la deuda?
No. Por el contrario, lejos de desaparecer, la deuda aumentó considerablemente.

Año              Deuda Externa
          1990                  u$s     63.000 millones
          2014                  u$s   200.000 millones

¿Cuál es la necesidad que originó la deuda?
¿Es que el pueblo argentino paga el pecado de haber vivido de prestado en algún momento?

La investigación que se ha realizado en el país reveló que una parte considerable de los fondos  denunciados  como deuda externa, tanto privada como pública, nunca ingresó al Banco Central. El hecho que la mayor parte del endeudamiento tenía como destino las finanzas y no una inversión en bienes o obras, se prestaba a un sinfín de  maniobras especulativas.
Eso: especulación, no inversión productiva, ni siquiera bienes de consumo, nada que de algún modo sirviera al progreso de la sociedad o al bienestar de la población.
Además, sumas importantes constituían deudas ficticias: auto préstamos de las empresas, provenientes de sus casas matrices en el exterior giradas a sus filiales en el país, o bien desde bancos del exterior a cuenta de depósitos en negro hechos por los mismos que figuraban como “deudores”.

Y lo más notorio es el hecho siguiente: el endeudamiento del país ha corrido paralelo y obviamente encadenado con  “la llamada fuga de dólares al exterior”, a cargo de un grupo reducido de argentinos, que habría  alcanzado cifras multimillonarias,  más de 350 mil millones de dólares.
Los dólares que entraban a la plaza local vía endeudamiento, servían para que las ganancias en pesos de las empresas pudieran convertirse a moneda extranjera y así poder migrar al exterior del país.
Lo que entró, salió. Para el pueblo trabajador, la deuda externa tiene la forma de un gigantesco y funesto asiento contable.

Se sobreentienden las graves consecuencias en el funcionamiento de nuestra economía: disminución de producción, de fuentes de trabajo y sobre todo reducción del poder de compra del mercado interno. Esa es “la fiesta” que el pueblo argentino paga, cuando paga la deuda externa.


Los que se endeudaron eran ricos,
los que pagan son pobres.

¿Quién  paga las amortizaciones de capital, los intereses usureros, comisiones, seguros, etc., ya sea en moneda nacional o en dólares, de estas deudas tramposamente generadas por adinerados nacionales y extranjeros?

 Paga el Estado.
Pero ¿Por qué paga el Estado deuda privada?

Por las tristemente célebres “estatizaciones de la deuda”. Porque el Estado, en más de una oportunidad, se hizo cargo de esa deuda privada.
Sí. El Estado, cerrando los ojos al carácter ficticio de mucha deuda privada, “salvó” a multitud de empresas del “agobio” de una deuda nominada en dólares, que por efecto de la devaluación, había acrecido su monto en pesos.
Ahora bien, ¿con qué pagó el Estado? Con los recursos de los impuestos que cobra. Pero como, en virtud de que la carga impositiva recae fundamentalmente sobre las masas populares, porque así está diseñado el sistema tributario, son las mayorías pobres las que terminan pagando la cuenta de las minorías ricas.

¿Quién debe a quién?

La magnitud de lo pagado, la ilegitimidad de buena parte de la deuda cancelada por esos pagos, nos llevó a preguntarnos si, computando a favor de Argentina tantas sumas erogadas por deudas en realidad inexistentes, nuestro país no debería ser considerado un país acreedor en lugar de deudor.
Llevamos nuestro razonamiento más allá: si calculáramos y pusiéramos en valor los perjuicios que al desarrollo de la economía nacional han causado estas erogaciones injustificadas, ¿a cuánto ascendería lo que el país debería reclamar a los beneficiarios de los pagos ilegítimos y a los poderes que han orquestado la conformación de una deuda repudiable?


En 2003, como titular  de la cátedra de Economía Política Social en la Universidad  Popular Madres de Plaza de Mayo, encabecé una investigación para determinar a cuanto asciende aproximadamente la deuda del supuesto acreedor a nuestro pueblo. Fue un trabajo colectivo, titulado “Estimación de la deuda del capital financiero transnacional con el pueblo argentino 1976/2002”
La cifra estimada alcanzaba a 1.560 miles de millones de dólares corrientes de cada año.
Para dar una idea aproximada de la magnitud de la deuda pendiente que tienen  las potencias imperialistas con el pueblo argentino,  hicimos la siguiente representación.

El billón y 560.000 millones de dólares alcanzarían para cubrir los siguientes ítem sumados:
          1) Para duplicar los actuales salarios e ingresos de los asalariados jubilados (excluyendo a los gerentes, jefes, directores y jubilaciones de privilegio)
          2) La construcción de tres millones de viviendas  económicas, con toda la infraestructura necesaria, más escuelas, hospitales, y  centros culturales.
          3) La creación de fuentes de  trabajo para más de 4 millones de trabajadores y profesionales.

El Juez Griesa y el Juez Ballesteros

El mundo aparenta girar alrededor del arbitrio del Juez Griesa. Pero nadie parece recordar al Juez Ballesteros.

No nos llama la atención esta coincidencia: tanto, desde la esfera oficial como de la mayoría de la llamada oposición política, se oculta bajo siete llaves en el Congreso de la Nación, la voluminosa investigación judicial iniciada en 1982, a raíz de las denuncias efectuadas por  el Dr. Alejandro Olmos, sobre el origen y las consecuencias del supuesto endeudamiento, una de las investigaciones más importantes realizadas en nuestro continente. En el edificio del Congreso se han clausurado tres salas donde se acumula la documentación del expediente, que nadie lee, y que fuera girado por el Juez Ballesteros para que el Parlamento decida. El arreglo de la Deuda Externa es algo que la Constitución Nacional encarga al Poder Legislativo, lo que ha sido sencillamente ignorado por la política nacional.
Juez Jorge Ballesteros

En la investigación judicial, participaron más de veinte peritos especializados, a lo largo de las dos décadas que duró el juicio, que finalizó en los principios del año 2000, con un dictamen final del juez federal Jorge Ballesteros. Entre sus conclusiones, destacamos algunas: “… La deuda externa privada y pública carece de justificación económica, financiera,  y administrativa” y los métodos empleados “…pusieron de rodillas al país”.

Dicha investigación judicial confirmó las denuncias que se hicieron a mediados del año 1985 , en plena crisis mundial  de la deuda externa, cuando se llevó a cabo  en Cuba una extraordinaria reunión de las principales fuerzas políticas y sociales del continente contra la política financiera y monetaria  que impulsaba  los EE.UU. y otras grandes potencias

En nombre de la Argentina concurrieron los principales partidos políticos encabezados, entre otros, por el Partido Justicialista, Unión Cívica Radical, Partido Intransigente, Partido Socialista y Partido Comunista, junto a organizaciones sindicales y sociales del país, poniendo su firma en un documento que repudiaba  la política usurera y expropiadora del imperialismo, llamando a la unidad y el accionar común.
El silencio posterior de quienes gobernaron y actuaron hasta la fecha como “pagadores seriales” no legitima el pago de la deuda y sus renegociaciones. Acentúa su invalidez. Saben que ese pago no soportaría su debate en regla en el recinto parlamentario. El sepultado fallo del Juez Ballesteros y su estado de muerto en el placard de la democracia argentina, lo atestigua.


miércoles, 9 de julio de 2014

Sarmiento, analfabetismo y elecciones

Por Juan Carlos Comínguez

 
General Uriburu
       El reconocido divulgador de Historia Felipe Pigna  en su artículo: Uriburu, el primer golpista, La Historia en foco -, revista Viva, pág 12 del 06/07/14, publicó, tomado del libro La palabra del general Uriburu, Bs.As. Roldán Editor, 1933 lo siguiente:
       ..."la democracia la definió Aristóteles diciendo que era el gobierno de los más, ejercido por los mejores... Eso es difícil que suceda en todo el país en que, como el nuestro, hay  un 60 % de analfabetos... ese 60 % de analfabetos es el que gobierna el país, porque en elecciones legales, ellos son una mayoría. Pensad lo que os digo y tened muy presente que esta es la realidad, y si estudiáis la historia de todos los pueblos que han llegado a tener una fisonomía propia en el mundo , veréis que han sido las minorías inteligentes las que han gobernado,las que han llevado a los grandes pueblos a la altura a que llegaron".

       En la páginas XXXVII y XXXVIII, Cap. XVI-Instrucción de los votantes- publicado en el Primer Censo de la República Argentina (1869), impreso en el Porvenir, calle de la Defensa N* 129,- año 1872- Presidencia de Sarmiento, podemos leer:

       "Resulta que nuetra situación no es de modo alguna ventajosa, para hacer efectivo un gobierno democrático, bien entendido".
       "Teníamos en 1869 mas de 300.000 ciudadanos aptos para enrolarse en la Guardia Nacional, y de consiguiente para votar; pero de estos, proporcionalmete á los datos generales y absolutos del censo, resulta que apenas 50.000  sabían leer y escribir. Se deduce, pues, que no menos de 250.000 individuos son ciudadanos y no tiene la mímina instrucción...”
        "......hágase de modo que la instrucción se difunda hasta conseguir que todo argentino sea positivamente  un ciudadano; así se logrará que la democracia se aproxime á una verdad, y que las libertades públicas estén garantidas contra los desmanes de toda especie de poderes". (Se respetó la ortografía original).


      * Dos distintas posiciones.
        Porque hay muchos analfabetos, anulemos la democrática representación mayoritaria. El fascista Uriburu y compañía.
        Para hacer efectivo un gobierno democrático, difundir la instrucción para todos "hasta que todo argentino sea positivamente un ciudadano". Por y para eso luchó Sarmiento.

       Como se pretende desconocer que la UNESCO en 1961 divulgó una semblanza de Sarmiento, que fue traducida a 18 lenguas y enviada, para su publicación, a 30.000 diarios y revistas  de todo el mundo;
        Que en Panamá 1943, la Conferencia Interamericana de Educación-con todos los  Ministros y Directores de Educación de toda América- declaró el 11 de setiembre DÍA DEL MAESTRO;
        Que en un Congreso Mundial de Educadores fue declarado MAESTRO UNIVERSAL DE LA EDUCACIÓN POPULAR...
        Y...en homenaje a los 140 años de la ley 1420 - 8 de julio de 2014 - nuestro recuerdo para EL OLVIDADO.... del Bicentenario.