jose hernandez

"Mitre ha hecho del país un campamento, Sarmiento va a hacer de ella una escuela…con Sarmiento va a tener que aprenderse de memoria la anagnosia, el método gradual y los anales de Da. Juana Manso… ¿Pero consentirá el Congreso, consentirán los hombres influyentes de la República, consentirá el pais en que un loco que ya ha fulminado sus anatemas contra el clero y contra la religión, que ha dicho que va a nombrar a una mujer ministra de culto, que es un furioso desatado venga a sentarse en la silla presidencial para precipitar al país a la ruina y al desquicio?"

José Hernández

sábado, 19 de mayo de 2012


La URSS, en la crisis de 1930

¿“SE LE CAYÓ
EL MUNDO ENCIMA”?

(el más grande “milagro” de la historia económica moderna fue llevado a cabo por la Unión Soviética en medio de la peor crisis mundial, la de 1930)

Hemos tenido que escuchar que vivíamos la siguiente antinomia, inexorable como una ley natural: por un lado, las recetas neoliberales (equivocadas), tal vez representativas de alguna “minoría del privilegio”; por el otro, las políticas productivistas, inclusivas, equitativas, correspondientes al “proyecto nacional, popular y democrático”, donde estaría consultado el interés popular.
Los logros en cuanto a aumento de la ocupación, suba del salario real y la baja de las tasas de pobreza e indigencia, así como la objetiva disminución de los delitos violentos, brindaron algunos años de consenso popular a este discurso, más allá de las confusiones a que inducen los chisporroteos de la oposición mediática.
Pero ocurre que estas indiscutibles mejoras lo son todas en relación a los pavorosos índices de la depresión económica iniciada en 1998 y, en particular, a la dantesca situación social creada con la draconiana devaluación practicada por el gobierno de Duhalde.
El tema es: ¿es válida semejante comparación para caracterizar el carácter social de la política de los Kirchner?
Veamos.
¿Podemos hablar de “modelo nacional”, “opuesto al neoliberal”, cuando el grado de extranjerización de la economía se mantiene en niveles formidables?
500 Primeras empresas    1993 - Menem                   2008 - Kirchner   
Extranjerización                 64%                            83%

¿Podemos hablar de “modelo inclusivo”, alternativo al neoliberal, cuando la concentración económica bate también records históricos?

                                         1993 - Menem                    2008 - Kirchner
Concentración
Económica  en 500
primeras empresas             24%                            34%


¿Podemos hablar de “modelo equitativo”, cuando la participación salarial en el producto igualmente supera las aberraciones cometidas tras las falsas promesas del derrame neoliberal?

                                           1993 – Menem                     2008 - Kirchner 
Participación salarial
En el producto                   31%                            28%

Fuentes: Realidad Económica N° 259 Abril-Mayo de 2011; Gustavo Barachik, Un análisis del proceso reciente de argentinización; Juan E. Santarcángelo-Guido Perrone, Disputa por el Excedente.

¿Podemos hablar de “modelo popular” por contraste al “modelo neoliberal” cuando las ganancias de la cúpula empresaria casi se han triplicado durante el mandato kirchnerista, respecto a las que han obtenido en tiempos de Menem y de la Rúa,
                                                    1991-2001                  2003-2010  
Utilidad sobre ventas
Primeras  200 empresas                3,1%                       8,5%

mientras la tasa de explotación del trabajo aumenta un 23% superando holgadamente los niveles del 2001?
                                                  2001 De la Rúa       2010  Kirchner 
Salario real                                        100                           101
Productividad del trabajo                    100                      124
Tasa de explotación relativa                 1                               1,23
Base 2001=100

Fuentes: Cifra, sobre datos oficiales, citado por Horacio Vervitsky en Página 12 del 27/11/2011

En el 2002, con la gestión Duhalde, el salario se había derrumbado un 30% y es sobre este nivel super deprimido que arrancan las "mejoras" del período kirchnerista.

 Pues bien.
Cuando sobre el pueblo empobrecido, a pesar del crecimiento a “tasas chinas”, comienzan a arreciar los rigores de una nueva crisis, la presidente abre el paraguas con eso de que “se nos cayó el mundo encima”.
No con el ánimo de saltear épocas y distancias, pero sí a los fines de superar las estrecheces ideológicas que no conciben ya más mundo que el que circunscribe el capitalismo, traemos un paralelo histórico.
Una crisis más grave que la que hasta ahora acontece desde la crisis financiera del 2008, fue la iniciada por el viernes negro de Wall Street en 1929.
El desastre económico pareció ganar al mundo entero.
Hubo sin embargo una contrastante excepción: por los mismos años en que la generalidad del capitalismo se sumergía en la parálisis económica, la Unión Soviética consumaba un rutilante despegue económico de características inéditas en la historia, que hizo decir al embajador norteamericano, Joseph Davies, que la URSS había realizado en pocos años lo que a EEUU le costó generaciones.
Trotski, cuya prédica no era precisamente de propaganda pro-soviética, ya que se orientaba a mostrar lo mal que iban las cosas en la URSS bajo la dirección de Stalin, tuvo que ceder por un momento a una evidencia que le restaba credibilidad y escribió, con la elocuencia que le era característica:
“La producción industrial de Alemania sólo recupera su nivel gracias a la fiebre de los armamentos. En el mismo lapso, la producción de Gran Bretaña sólo aumentó, ayudada del proteccionismo, del 3 al 4%. La producción industrial de los Estados Unidos bajó cerca de un 25%; la de Francia, más del 30%. Japón, en su frenesí de armamentos y de bandidaje, se coloca, por su éxito, en el primer rango de los países capitalistas: su producción aumentó cerca de un 40%. Pero este índice excepcional palidece también ante la dinámica del desarrollo de la URSS, cuya producción industrial aumentó, en el mismo lapso, 3,5 veces, lo que significa un aumento del 250%. En los diez últimos años (1925-1935), la industria pesada soviética ha aumentado su producción por más de diez. En el primer año del plan quinquenal, las inversiones de capitales se elevaron a 5.400 millones de rublos; en 1936, deben ser de 32.000 millones…
“… Durante los tres últimos años, la producción metalúrgica aumentó dos veces, la del acero y de los aceros laminados, cerca de 2,5 veces…. En 1925, la URSS tenía el undécimo lugar en el mundo desde el punto de vista de la producción de energía eléctrica; en 1935, sólo era inferior a Alemania y a los Estados Unidos… En cuanto a la producción de acero, pasó del sexto al tercero. En la producción de tractores ocupa el primer lugar del mundo. Lo mismo sucede con la producción de azúcar…
“…Los inmensos resultados obtenidos por la industria, el comienzo prometedor de un florecimiento de la agricultura, el crecimiento extraordinario de las viejas ciudades industriales, la creación de otras nuevas, el rápido aumento del número de obreros, la elevación del nivel cultural y de las necesidades, son los resultados indiscutibles de la Revolución de Octubre en la que los profetas del viejo mundo creyeron ver la tumba de la civilización. Ya no hay necesidad de discutir con los señores economistas burgueses: el socialismo ha demostrado su derecho a la victoria, no en las páginas de El Capital, sino en una arena económica que constituye la sexta parte de la superficie del globo; no en el lenguaje de la dialéctica, sino en el del hierro, el cemento y la electricidad.” (Trotski, La revolución traicionada, Cap I, Lo obtenido)

Por lo visto, a la URSS, entonces, no se le cayó el mundo encima. Luego le caerían encima los nazis y la guerra fría. Pero eso ya es materia de otro análisis.