jose hernandez

"Mitre ha hecho del país un campamento, Sarmiento va a hacer de ella una escuela…con Sarmiento va a tener que aprenderse de memoria la anagnosia, el método gradual y los anales de Da. Juana Manso… ¿Pero consentirá el Congreso, consentirán los hombres influyentes de la República, consentirá el pais en que un loco que ya ha fulminado sus anatemas contra el clero y contra la religión, que ha dicho que va a nombrar a una mujer ministra de culto, que es un furioso desatado venga a sentarse en la silla presidencial para precipitar al país a la ruina y al desquicio?"

José Hernández

jueves, 23 de marzo de 2017

24 de marzo
Día Nacional de la Memoria, 
la Verdad y la Justicia

El aniversario del golpe militar del 24 de marzo de 1976 convocará a la ciudadanía a una masiva marcha.
Su significación, como ocurre año tras año, trascenderá largamente la conmemoración de uno de los episodios más trágicos de la historia nacional. Se proyectará una vez más sobre el presente político y social y representará ahora un mensaje de resistencia a las decisiones del gobierno, que actúa en descarada unidad con las distintas ramificaciones del capital concentrado, agrediendo de manera sistemática los más vitales intereses y derechos populares. Se trata de 200 monopolios capitalistas, en su mayor parte extranjeros y de la burguesía terrateniente que se han apoderado de las dos terceras partes de nuestra industria, las tierras en explotación, el comercio, las finanzas, los servicios, el transporte y otras actividades. Es una ínfima minoría que explota y acumula beneficios con el trabajo no pagado de 20 millones de argentinos.
Martínez de Hoz, Ministro de Economía y Presidente del Consejo Empresario
Argentino, junto a Videla, primer presidente de la Dictadura militar de 1976
Estos sectores, que tienen nombre y apellido, actuaron a través de aquella dictadura de 1976 empleando los métodos más bestiales y, a la vez, de la más refinada crueldad que la imaginación humana pueda concebir. Lo hicieron en el marco de un quebranto violento de las instituciones mediante el empleo de las fuerzas armadas, para impedir toda forma de organización popular que pudiera convertir en posibilidad real una democracia renovada de genuina representación de las mayorías.
Hoy son otros sus métodos para usurpar el poder republicano. No recurren ahora a la eliminación llana de las instituciones emanadas  del voto, al estrépito de una acción militar manchada ya por el descrédito abismal del antecedente genocida.
Agotada la carta militar, multiplicaron su acción sibilina dentro mismo del medio democrático. Su arma no es nueva, pero se ha perfeccionado y potenciado, al ritmo de una acelerada concentración económica: el empleo del poder económico, fortalecido como nunca antes, es su herramienta de acción política directa.
La monopolización de la actividad económica ha llevado a la monopolización mediática. De este modo, está bajo el mando directo y a sueldo del capital concentrado toda la información y la cultura de masas. La revolución tecnológica operada en el campo de la informática y las telecomunicaciones ha potenciado la capacidad del mensaje mediático de atraer la atención de la población, sesgar su información y manipular su opinión.
Desde este poder mediático, el capital concentrado ha subordinado y fragmentado los partidos políticos mayoritarios, agudizando su propia crisis ideológica y de representatividad.
La política está protagonizada por políticos mediáticos. Los políticos con acceso a los medios dominan la escena dentro de los partidos, porque son ellos los que tienen llegada al gran público y por lo tanto son los “dueños de los votos” de que dispone el partido, cuya organización interna pierde así toda fuerza definitoria programática y en la elección de sus dirigentes. Este simple mecanismo ha sido ya fuerza suficiente para que partidos tradicionales de masas como el peronismo y el radicalismo dejaran de existir como unidad orgánica. La política se convirtió en un reflejo de los medios, en lugar de ser los medios un reflejo de la política.
El gran capital, dueño de los medios, pasa de este modo a dirigir la política de un modo más o menos estrecho. Ejerce su poder antidemocrático, a través de la propia democracia.
El gran capital ha llegado al control del movimiento obrero con recursos complementarios:
1)    Apoyándose en las organizaciones burocráticas que dominan su tradición desde 1944;
2)    Con la represión y aniquilación de su sector democrático por parte de la última dictadura militar;
3)    Aprovechando su debilitamiento social a través de la política de destrucción de la industria inaugurada en 1976 y continuada especialmente por el menemismo y ahora por el macrismo.
4)    Con la acción mediática, activísima inyectora del consumismo, una ideología que promueve un individualismo inconsciente, una adormecida adhesión apolítica a la llamada sociedad de mercado y que ha costado a la clase trabajadora un retroceso sustantivo a nivel mundial.
El golpe de estado de 1976 colocó a José Alfredo Martínez de Hoz como Ministro de Economía. Sus primeras medidas contra la clase trabajadora fueron draconianas: al amparo del terror de estado, liberó los precios, congeló los salarios y suspendió el derecho de huelga. El salario perdió cerca de la mitad de su poder de compra. La apertura importadora con dólar bajo subsidiado por el endeudamiento externo y las altas tasas de interés, promovieron una importante destrucción de la industria. Esto a su vez provocó un aumento de la desocupación estructural, volviendo irreversible el nivel bajo de los salarios. Los trabajadores sufrieron una derrota histórica: nunca más recuperaron los niveles salariales y de ocupación previos al golpe.
Las consecuencias sociales de este golpe a los trabajadores fueron todavía más vastas. La desocupación estructural dio lugar a una marginalidad social de dimensiones inéditas, siendo esta la verdadera causa del auge del delito, la pérdida del hábito y la capacitación en el trabajo y la alteración de las costumbres pacíficas de la convivencia social.
Esta degradación de la sociabilidad es reflejo de la corrupción de las capas dominantes, puesto que han retaceado en forma creciente la inversión productiva, negándole trabajo a la población y dedicando parte sustantiva de sus inversiones a la especulación, la rapiña sobre el patrimonio y las finanzas públicas y el negocio ilegal.
Martínez de Hoz no fue ubicado por azar como ministro de la dictadura. De familia patricia, miembro nato de la oligarquía terrateniente, era presidente del Consejo Empresario Argentino (hoy Asociación Empresaria Argentina), nucleamiento de los Grupos Económicos, que controlan a su vez los principales monopolios privados del país, entre ellos los norteamericanos. Esto permite afirmar que la autoría intelectual y los móviles políticos y económicos del golpe de estado reconocen una base orgánica en esta entidad empresaria, que tampoco existe aisladamente, sino como una especie de filial del Consejo para las Américas, fundado por Rockefeller, conglomerado de las transnacionales norteamericanas que operan en América Latina.   
Las políticas del gobierno de Macri, moldeadas con el cuño de la dictadura y del menemismo, gozan naturalmente del más entusiasta apoyo de su  fuente inspiradora, la Asociación Empresaria Argentina, la misma que encaramó a Martínez de Hoz y que tiene, obviamente, como uno de sus socios, al grupo Macri.
La nefasta continuidad de este poder actuando entre bambalinas, tanto detrás de la dictadura como de la democracia, está en la raíz de la permanencia y el agravamiento de las condiciones de desintegración social creadas por la dictadura. Su presencia no es el fruto de la habilidad diabólica de un reducido grupo de seres excepcionales. Su extraordinaria capacidad de influencia deriva de la concentración del capital en pocas manos, de la monopolización de la economía, y de la posesión de los elementos claves del funcionamiento económico del país puestos bajo el arbitrio de sus dueños privados.
La cúpula económica se exhibe cada vez más claramente como una barrera que obstruye la posibilidad de realizar las aspiraciones populares, que no son otras que transformar la sociedad hacia un orden que incluya a todos sus habitantes bajo la efectiva garantía de acceder en igualdad a los bienes que instituye la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclamada por las Naciones Unidas en 1948.

Por eso, el pueblo acierta cuando intuye que la marcha por la memoria del golpe de 1976, va también contra el actual gobierno.  

                                                                Grupo Interdisciplinario
                                                                       de apoyo a la CTA

jueves, 6 de octubre de 2016

Lágrimas por la pobreza:



¿De tristeza o alegría?



Grupo  interdisciplinario
de apoyo a la CTA
Director: Jaime Fuchs



“Para aliviarnos de nuestra pobreza bastaría con las sobras de nuestros tiranos. Si quisieran cedernos lo superfluo mientras es tiempo, podríamos aun agradecérselo y atribuirlo a la humanidad. Pero incluso lo que les sobra les parece demasiado para nosotros. La escasez que nos aflige, la realidad de nuestra miseria no hace más que lisonjearlos, mostrándole todo el precio de su opulencia.”                                                          
                                                                          William Shakespeare (Coriolano, Acto I)
                                                                                                                        


Índice de pobreza: ¿Nacional?

El INDEC divulgó su índice de pobreza, 32,2%, para el 2º Trimestre de 2016.Transparencia estadística dice el gobierno, en realidad tergiversación desde el título.
En efecto, la medición anunciada no es de todo el país, como se pretende hacer pasar, sino que comprende 27,2 millones de personas de 31 aglomerados urbanos. Quedaron fuera de la encuesta nada menos que 16,4 millones de personas, justamente de la geografía económica de mayor pobreza y desocupación: las zonas rurales y aglomerados urbanos más pequeños. Por este sólo concepto, un índice verdaderamente nacional debería arrojar un número de pobres e indigentes sensiblemente mayor al anunciado.

¿Qué es ser pobre?

La principal opacidad de la medición de la pobreza radica, sin embargo,en su propia definición: ¿de dónde sale la cifra límite de $12.500?
¿Puede decirse que no es pobre un ciudadano del Siglo XXI, con ingresos familiares de $15.000 o $20.000? ¿Bastan esas sumas para que una familia alcance el bienestar material y la cultura necesarios a su integración en esa economía del conocimiento a la cual se evoluciona? ¿Cuánta es la pobreza estructural de una juventud que masivamente se halla fuera de una educación de verdadera calidad? Desde ya, el interrogante cuestiona no sólo a este gobierno, sino a un capitalismo que, en una fase ya depredatoria, no paga siquiera el valor de la fuerza de trabajo, atacando las bases mismas de la continuidad civilizatoria.

La fiesta del gran capital

Lo dejado por el gobierno anterior es la fórmula con que endosa responsabilidades el actual, en sus 9 meses de gestión, para empeorar deliberadamente, con la acción directa de un conocido conjunto de medidas económicas, la totalidad de las variables sociales que interesan a las mayorías populares: salarios, ocupación, inequidad tributaria, subsidios estatales, actividad económica, etc.
La máscara de gesto mustio, el “sinceramiento”, es apenas una variante lingüística de la eterna admonición que el gran capital usa para concentrar ingresos y riqueza de la sociedad: “no se puede repartir lo que no existe”.
Pero no es tristeza sino euforia lo que se respira en los recoletos ambientes del poder económico. No hay “pesada herencia” para los accionistas de las grandes empresas.
El mismo día en que los titulares anunciaban al pueblo lo que el pueblo ya sabe -que está cada vez más pobre- sigilosamente los medios informaban que el índice bursátil tocaba su nivel récord. No es menor la escalada de enriquecimiento de la crema del capital, caiga quien caiga en este 2016 de ingresos populares en picada. Vayan algunos ejemplos de cuánto aumentaron las acciones cotizantes en Bolsa:

-         Banco Hipotecario 39%
-         Banco Macro 48,8%
-         Banco Patagonia 63,22%
-         Caputo 49,18%
-         Celulosa 141%
-         Grupo Clarín 40,77%
-         IRSA (Soros) 71,22%
-         Ledesma 56,63%
-         Mirgor 164,59%

El gran negocio marcha más que bien, porque estos porcentajes de valorización superan largamente el acumulado inflacionario del año 2016, del orden del 31% según distintas mediciones.
La fiesta explica el tolerante silencio mediático que ha rodeado la denuncia de Gabriela Cerrutti sobre el frenético ritmo de negocios a costa del pueblo desarrollado por el círculo íntimo de Mauricio Macri, descripto documentadamente y sin generar ninguna desmentida.Se refiere la diputada a la compra de acciones de empresas energéticas, cuyas rentabilidades prometen volar al obvio ritmo de los tarifazos: El empecinamiento del presidente Mauricio Macri en no dar marcha atrás con el descomunal aumento de tarifas, pese a las protestas sociales y los reveses judiciales, tiene motivos concretos y explícitos en las comunicaciones que publica la Comisión Nacional de Valores. Sus amigos y socios se lanzaron desde enero a la compra de todas las empresas del sector energético, invirtieron apostando al alza de las acciones. Tienen ahora que pagar lo prometido aumentando el precio mayorista y trasladando las subas a los usuarios.
Las acciones energéticas suben a tono con la algarabía bursátil:
-         ENDESA 109,9%
-         Central Puerto 101,6%
-         Pampa Energía 62,93%
Certificando también que no hay postergaciones para las ambiciones del capital imperialista, la regresada auditoría del FMI colmó de elogios al gobierno de Macri. No son simples palabras: las acciones “argentinas” en Wall Street tienen una exultante presencia. Véanse las rutilantes subas ¡En dólares!
-         Macro 31%
-         Cresud 35,27%
-         IRSA 54,8%
-         Pampa Energía 46,86%

Algo de esto ya pasaba antes
Sí. Coincidimos en que “con Cristina estábamos mejor”, o con que “peor es Macri” qué duda cabe. Pero las iniquidades sociales, en tendencia creciente, así como los altibajos más o menos pronunciados de la producción y el nivel de vida, no son tanto resultados felices o infelices de las gestiones gubernamentales, como productos sistémicos del capitalismo que, sin excepción, desde el advenimiento del maquinismo, alterna la prosperidad y la crisis en todo tiempo y lugar.
El actual gobierno aceleró visiblemente el empobrecimiento mayoritario de la población, pero la pobreza venía creciendo con el gobierno anterior, situándose en 2015 a los niveles del 2010, según registra el Observatorio Social de la UCA.
El gobierno actual agrava la inequidad. ¿Pero es que la inequidad no es estructural en el capitalismo? ¿Pudo derogarla históricamente algún “modelo de producción, inclusión y distribución”?
En el 2013, según datos del INDEC de las primeras 500 grandes empresas, mientras el valor creado por el trabajador medio ascendía a $61.000, su salario rondaba apenas los $8.800. Así como se lee: el valor creado por el trabajador era casi 7 veces su salario. Medido esto en tiempo de trabajo, significaba que el trabajador entregaba diariamente sus 8 horas de trabajo, percibiendo un salario equivalente al valor que había creado en sólo 1 hora y 9 minutos.
Si adicionamos al salario el aguinaldo, vacaciones, cargas sociales y previsión por despido del llamado costo laboral, el trabajador recibía de la empresa $13.816, igual a 1 hora y 49 minutos de su propio esfuerzo diario.
¿Y las 6 horas y 11 minutos restantes?... Sí, las trabajó gratis, son datos oficiales, datos que nunca cargarán tintas sobre la realidad social. Las fuentes del INDEC, además, atenúan la iniquidad social, porque surgen de los balances presentados por las empresas, que disminuyen los beneficios patronales para evadir impuestos.
¿Trabaja gratis la gente? Ninguna novedad para la teoría de la plusvalía, sólo que Marx nunca pudo ver que las cosas llegaran a estos extremos. Y ninguna novedad tampoco para Cristina Kirchner, que acaba de expresar en Ecuador que “Después de Adam Smith y Carlos Marx ya todo ha sido dicho”.
¿Qué quedaría del discurso de derecha frente a la revelación de esta realidad fundante?
Si la gran masa del trabajo proletario es gratuita y eso debe aceptarse ¿en qué se fundaría la indignación de quienes claman contra las gratuidades estatales y los subsidios que prolongan la supervivencia de los pobres? ¿Cómo justificar eso de “sincerar” todo lo que el trabajador paga, pero no lo que el trabajador cobra? … ¿Acaso no sería el fin inmediato de Mauricio Macri, el FMI y todo el capitalismo el “sinceramiento” del valor del trabajo?
Pues bien, descartemos el pensamiento implacable del ultraísmo liberal y examinemos el espíritu de un pensamiento social más progresista, sensible a valores “solidarios”.
¿Podríamos pensar en términos de la “función social de la propiedad”? ¿Los trabajadores que trabajan gratis más de 6 horas diarias para sus empresarios, pueden esperar que esa dádiva vuelva transformada en inversiones, proporcionando más trabajo y progreso?
La estadística demuestra que es una esperanza vana.
La población más rica, el 0,5% de los habitantes, detenta más del 50% de la renta social. Se concentra allí, privadamente, la mayor capacidad de ahorro e inversión de toda la sociedad. ¿Y cómo administra esa elite ese esfuerzo social que el capitalismo acumula en sus manos? Lo destina fundamentalmente al despilfarro consumístico y a  la especulación. La inversión de todos los sectores del capital, en 2014, rondó un magro 17%, mientras que una minoría patronal de sólo un 4% de la población, acaparaba en el año 2005 un 63% del consumo total de toda la sociedad.
Como puede verse, el lujo excéntrico de una ultraminoría banal e inculta es el triste altar en el que deben ofrecer sus sacrificios las mayorías de un sistema social sin destino.
¿Es posible que el movimiento popular llegue a buen puerto sin una mirada de estos problemas, que son estructurales?

¿Es posible que el movimiento popular no recaiga en la derrota si no es capaz de apartar la vista de la coyuntura e independizarse espiritualmente de clases dominantes absolutamente decadentes, impotentes de ninguna concepción del porvenir?


sábado, 20 de agosto de 2016

La división de la tierra en el programa de la Revolución de Mayo
(Una invocación nuestra y un comentario del

Diputado Nacional Juan Carlos Comínguez)
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Algunas evidencias documentales respecto al problema de la división de la tierra como elemento esencial del programa de la Revolución, en el proyecto de su ala morenista".

Manuel Belgrano
Manuel Belgrano escribe sobre la propiedad de la tierra:
 “la indigencia en medio de las sociedades políticas deriva de las leyes de propiedad (…) De esas leyes resulta que (…) se han elevado entre los hombres dos clases muy distintas; la una dispone de los frutos de la tierra y la otra es llamada, solamente, a ayudar por su trabajo la reproducción anual de sus frutos y riquezas, o a desplegar su industria para ofrecer a sus propietarios comodidades, y objetos de lujo, en cambio de lo que les sobra. (…) Los socorros que la clase de Propietarios saca del trabajo de los hombres sin propiedad, les parecen tan necesarios como el suelo mismo que poseen. (…) El imperio, pues, de la propiedad, es el que reduce a la mayor parte de los hombres a lo más estrechamente necesario”.

Hipólito Vieytes
Hipólito Vieytes, escribe respecto a los beneficios poblacionales de la propiedad no latifundista de la tierra:

“Si la propiedad de las tierras no fuera el mayor aliciente para fixar al hombre en un país y para determinarlo al trabajo productivo de la agricultura, no hubiera sido desde la más remota edad del mundo el único premio ofrecido por los países despoblados para establecer en ellos una numerosa población” H Vieytes 3/12/1806 Semanario de Agricultura, Industria y Comercio.

Juan José Castelli
Y en concordancia con estas ideas, Juan José Castelli, al frente del Ejército Auxiliador del Alto Perú, al entrar en Potosí se dirige a los indios para proclamar su emancipación:
¡La Junta os mirará siempre como hermanos y os considerará como iguales”. Y junto con la igualdad civil y política, anuncia el reparto de tierras, la fundación de escuelas idiomáticas, elección de autoridades indias, representación en el Congreso General. Los indios apoyan la revolución.

Luego de caído Moreno, el Triunvirato, dirigido por Bernardino Rivadavia, retoma la línea de esas ideas y promulga el siguiente Decreto:

Bernardino Rivadavia
DECRETO DEL TRIUNVIRATO
4 de setiembre de 1812
Levantamiento del plano topográfico de la provincia, a fin de distribuir gratuitamente tierra a los hijos del país.
El Gobierno Superior, de acuerdo con el Exmo. Ayuntamiento, ha determinado levantar el plano topográfico del territorio de esta provincia, con inspección de la naturaleza de los diferentes terrenos que comprende y que dará una idea de la estadística de este precioso suelo, desconocido hasta de sus mismos habitadores. A este fin ha nombrado una comisión de sujetos inteligentes. Tiene por objeto esta medida repartir gratuitamente a los hijos del país suertes de estancia proporcionadas y chacras para la siembra de granos, bajo un sistema político, que asegure el establecimiento de poblaciones y la felicidad de tantas familias patricias que, siendo víctimas de la codicia de los poderosos, viven en la indigencia y en el abatimiento, con escándalo de la razón y en perjuicio de los verdaderos intereses del Estado.
Gaceta Ministerial, Nº 22, 4 de diciembre de 1812


Como se podrá apreciar, el proyecto de división de la tierra giraba asociado al desarrollo agrícola de la economía. Fue inmediatamente combatido y frustrado por lo que surgió entonces como nueva clase dominante, esta vez criolla: los terratenientes ganaderos, que fincaron su crecimiento económico en el acaparamiento de tierras y ganado y la conformación de una oligarquía latifundista, cuya primera cabeza económica y política fue Juan Manuel de Rosas.



MAYO y el TRIUNFO DEL CAMINO PRUSIANO

Estimado Luis:
                                     De acuerdo con tus consideraciones , fundamentalmente, sobre la propiedad de la tierra. Fue y sigue siendo uno de los problemas irresueltos por Mayo y sus continuadores. El más adelantado fue y es, como estadista y publicista, Sarmiento. Se adelantó a Lenin. Leemos en el 'Programa Agrario de la Socialdemocracia"páginas 241-242, Obras Completas, Tomo XIII, editorial Cartago: "Estos dos caminos de desarrollo burgués objetivamente posibles, nosotros lo denominamos camino de tipo prusiano y camino de tipo norteamericano. En el primer caso, la hacienda feudal del terrateniente, se transforma lentamente en una hacienda burguesa ,junquer, condenando a los campesinos a decenios enteros  de la más dolorosa explotación y del más doloroso yugo"....." en el segundo caso, no existen haciendas de terratenientes o son aventadas por la revolución, que confisca y fragmenta las posesiones feudales. En este caso predomina el campesino, que pasa a ser el agente exclusivo de la agricultura y va evolucionando hasta convertirse en el granjero capitalista. En el primer caso, el contenido fundamental  de la evolución es la transformación del feudalismo en sistema usurario y en explotación capitalista sobre las tierras de los feudales -terratenientes-junquer. En el segundo caso, el fondo básico es la transformación del campesino patriarcal en el granjero burgués".

            El "segundo camino", denominado por Lenin norteamericano, es lo que anticipó Sarmiento, cuando auspició y consiguió la sanción de la ley agraria, siendo senador bonaerense , en 1857, para Chivilcoy, que permitió su desarrollo y florecimiento.

             Famoso es su "discurso de Chivilcoy" -3 de octubre de 1868- que pronunció como presidente electo, en donde concreta la distribución de tierras - vía norteamericana-, al decir de Lenin, prometiendo hacer CIEN CHIVILCOY.
 
Sarmiento,
Gobernador de
San Juan
             Extendió la experiencia de Chivilcoy a Bragado, Baradero, Santa Fe. Cuando propuso extenderla al resto del país, envió al Congreso Nacional su proyecto de Reforma Agraria el 14 de junio de 1873. No fue tratado, que es peor que ser rechazado. Ni siquiera impreso.

             Los resultados de "Chivilcoy" fueron puestos de manifiesto, un siglo después, en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, por el diputado conservador Francisco José Falabella, chivilcoyense, el 18 de julio de 1973 ( Diario de Sesiones, página 941), sin mencionar a Sarmiento y sin tener en cuenta su proyecto agrario, distorsionándolo históricamente de tal manera, que la división y entrega de tierras, origen del progreso de Chivilcoy, pasaba a convertirse en una traba de origen ideológico, y no en el origen del mismo.

             Sostuvo: "Pero el proceso de la lucha por la vida y el estímulo de los resultados del trabajo hicieron que nuestros abuelos pasaran a adquirir las fracciones de tierra que vendían el patriciado o los generales victoriosos o los descendientes del señor Juan Manuel de Rosas. Y la tierra se dividió, de tal manera, por el esfuerzo de los hombres que la trabajaron, como se seguirá haciendo en el futuro. La tierra es un trofeo de trabajo". 
             "Y fue elocuente la docencia que la expresión de ese trabajo dio al país. Ese ha sido el caso de mi partido natal, Chivilcoy, que tiene cuatro mil seiscientos productores rurales, sobre una población de sesenta mil habitantes. Que digan los ideólogos qué necesidad hay de dividir la tierra y dar un régimen de tenencia como si el suelo tuviera que regalarse a los argentinos: ¡hay que enseñarles que se lo ganen trabajando!". (sic)

              Falabella se reconocía afiliado al partido Conservador. Con mucho orgullo. Era más irónico, tratando con los radicales, que con los diputados peronistas. Reivindicaba al gobernador Fresco y, permanentemente, enumeraba, ante la bulla del Congreso, las innumerables obras realizadas en la provincia de Buenos Aires. Quedaron impresas en el diario de sesiones. Pero con nosotros pasó algo muy particular. Horas antes de jurar como diputados, corrió la versión, en el Parlamento, que seríamos impugnados por nuestra condición de comunistas. Seguía vigente la ley 17.401 de represión del comunismo (22 de agosto de 1967) y su decreto complementario N* 8329/67, que sería derogada, como otras, días después. Continuadora del Decreto 4214 del 24 de mayo 1963, y tantas otras leyes y decretos represivos anteriores.               

             Las sospechas se dirigían hacia Falabella. Grande fue nuestra sorpresa cuando conversando con él nos dijo: En Chivilcoy fui el único abogado defensor de sus camaradas. Eran raros Uds. Por más que insistiera en que negaran su condición de comunistas, mantenían, ante la justicia, sus convicciones. Era verdad.              
                 A fines del 70, principios del 80, me decidí a salir de noche. Noche de porteño. Después de mi detención-desaparición, solo militaba de día, visitando compañeros, concurriendo a los locales del P.C y demás partidos, en reuniones con sus  principales dirigentes, etc.  Saliendo de mi domicilio regresaba al mismo tratando que no se hiciera noche intensa. El estrés postraumático, hacía que la noche se conviertiera en una tortura más. Conciliaba el sueño recién al amanecer.

               La primera noche porteña en que salí, regresando por la Avenida Corrientes, desde el Centro, con mi amigo Roberto Ruiz, llegando a la Avenida Pueyrredón, vimos un inmenso coche blanco, con sus luces altas encendidas que se detuvo. Sorpresa. Del mismo bajó, elegante como siempre, Falabella. Se acercó y dándome un abrazo me dijo: Comínguez, pregunté mucho por Ud. cuando me enteré de su desaparición. Hice gestiones. Me pone muy contento volverlo a ver. Y nos dimos un fuerte abrazo.                                      

                         Juan Carlos Comínguez. 26/07/2016.                  

P.D.: UNA PRIMICIA: Estoy investigando y es objetivamente cierto; en un país mediterráneo, ante la presencia en su territorio de miles de inmigrantes forzados  ESTAN ESTUDIANDO PARA APLICAR, LAS MEDIDAS Y LEYES, SOBRE INMIGRACIÓN,TIERRA , EDUCACIÓN Y TRABAJO, DE DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO.
         Como sostuvo J.L.Romero "Sarmiento no tiene necesidad que se anuncie su retorno, porque no ha desaparecido de la vida argentina".  En este caso es internacional......J.C.C.




miércoles, 15 de junio de 2016

Grupo interdisciplinario
de apoyo a la CTA
Jaime Fuchs


Sobre el derecho de los trabajadores  
no registrados a una jubilación

Los trabajadores en negro cargan con el estigma de no haber hecho sus aportes al sistema previsional y con ello se justifica que no accedan siquiera a una jubilación mínima. Lo que no se dice es que han trabajado por salarios injustificadamente más bajos, tanto que la merma de sus ingresos constituye un sacrificio social que llega a ser 5 veces superior al aporte previsional instituido para los trabajadores en blanco. Excluirlos de la remuneración jubilatoria significa la continuación de la discriminación que han sufrido en su vida activa.


A partir de setiembre próximo, se termina la jubilación con moratoria. Al dar la tétrica noticia, en marzo, el gobierno dijo que sería reemplazada por la nada durante cuatro años, tiempo durante el cual se estudiaría una nueva ley de jubilaciones de la que surgiría algún estipendio, menor en monto, en reemplazo del beneficio perdido.

Los cuatro años de sesudos estudios se acortaron súbitamente a tres meses, y la cuestión jubilatoria ha sido arrojada a la palestra junto con el perdón para la evasión fiscal, la fuga de capitales y otros posibles delitos. Allí por fin, nos enteramos que la jubilación con moratoria se convertiría en una pensión un 20% inferior a la jubilación mínima.
Es mucho lo que se está denunciando sobre los inmensos males que aguardan al sistema previsional en general y a su fondo de garantía en particular con las reformas que proyecta el gobierno, que calcula que un parlamento opositor cosmético, convalidará en esencia sus iniciativas reaccionarias.
Queremos circunscribirnos aquí a la cobertura previsional desde el punto de vista de los derechos que asisten a los trabajadores en negro, porque ese es un tema que no ha sido desarrollado o difundido como entendemos se debiera.     
El gobierno nos relevaría de mayores refutaciones cuando dijo, en boca del Director de Anses Basavilbaso, que hace un "balance muy positivo" de las moratorias, las mismas que está suprimiendo; a confesión de parte, relevo de prueba. (“Basavilbaso hizo un "balance muy positivo" de las moratorias, porque con ellas se incluyó a mucha gente que no estaba contenida en el sistema, porque no pudo aportar debido a que no tuvo un trabajo registrado o no cumplió con los años de aporte requerido”, informa La Nueva de Bahía Blanca, 8/3/2016). 
Pero sumando incoherencias, Basabilbaso buscó justificar la actitud gubernamental con un ataque sibilino a los mismos trabajadores que se priva de su jubilación; veamos cómo: “Queremos que haya una jubilación universal y que tenga una parte contributiva que premie a la gente que puso dinero en el sistema”, dijo el funcionario. “Tenemos que poner incentivos para que la gente tenga trabajo en blanco, incentivos tanto para trabajadores como empleadores”, Página 12, 12/3/2016. 
Resumamos para nuestro análisis: Basavilbaso, pretendiendo un espíritu de justicia distributiva habla de:  
1.                    “Incentivos” a los trabajadores para que trabajen en blanco; 
2.                    Premiar al trabajador “que puso dinero en el sistema”, esto es, al trabajador en blanco. Por contraposición, el trabajador en negro debe ser privado del premio, esto es, castigado con la privación de la jubilación.
  
Los trabajadores no registrados no son responsables  
de su situación de informalidad 

Basavilbaso sugirió, con la palabra “incentivo”, que el trabajador en negro estuvo y está en condiciones de trabajar en blanco, si fuera ésa su voluntad, esto es, que los trabajadores en negro son evasores.
¿Esto es cierto? ¿Sería que una parte de los trabajadores impone o acuerda de buena gana con sus empleadores la evasión previsional, porque se trata de gente ventajera que se “echa encima” los dineros que debieran aportar a la seguridad social y que la jubilación representaría un premio injustificado a su inconducta social? No. Esto es completamente falso.  
La estadística laboral señala contundentemente que los salarios de bolsillo de los trabajadores en negro han sido y son los peores de todo el mercado de trabajo; que lo que ganan y han ganado es menos que lo que percibe neto, en el bolsillo, su similar en blanco, el cual, además, tiene los beneficios de salario familiar, obra social y seguro. Dicho en otras palabras: el trabajador en blanco, luego de hacer sus aportes al sistema de seguridad social, dispone claramente, para su consumo directo, de más dinero que su igual en negro. ¿Dónde está la ventaja, el “incentivo”, para que el trabajador “elija” trabajar en negro? ¿Es acaso el trabajador en negro el sujeto a donde fueron a parar los aportes omitidos al sistema previsional?  
La estadística del Ministerio de Trabajo muestra con claridad que el trabajador en negro no es una persona que obra con libertad. Su estado de necesidad se puede medir en estas simples cifras: 
Salario Promedio  de bolsillo
                                                                       Registrado      No registrado                       Relación 
Año 2015 (3º Trimestre)                      $ 9903               $ 5701                              57,6% 
Año 2003  (3º Trimestre)                     $   884               $    491                             55,5% 

En el 2015, mientras los trabajadores en blanco promediaban un ingreso de $9903, los trabajadores en negro sólo percibían $5701. En el 2003, los salarios eran $884 y $491, respectivamente. Como se ve, la desproporción permanece en el tiempo. Los trabajadores no registrados ganarían un poco más de la mitad de lo que perciben los que están en blanco. Esta disparidad es todavía mucho mayor, según consigna el Observatorio Social de la UCA, para el cual el salario en blanco es en promedio 3,5 veces superior al salario en negro.
El duro contraste se ratifica también en el Censo del 2010, donde se detectó que mientras el 75,3% del estrato social más bajo de los trabajadores no contribuía al sistema de seguridad social, este porcentaje descendía al 28,7%  en el universo de los medio-alto. 
Pero el estado de necesidad no proviene solamente de la carencia económica. La falta de libertad real de una persona se vincula también con su nivel educativo y las estadísticas muestran que los trabajadores no registrados son los que menos educación han recibido. 
A menor educación, mayor el porcentaje de trabajadores en negro; por ejemplo, en 2015, mientras un 64,3% de los trabajadores que no terminó la escuela primaria trabaja en negro, esa proporción va descendiendo hasta el 11,3% en el caso de los trabajadores profesionales:   

% Trabajadores no registrados
según nivel de educación
Educación primaria incompleta        64,3%
Educación primaria completa           50,8%
Educación secundaria incompleta   49,4%
Educación secundaria completa      29,1%
Terciario/universitario incompleto  24,4%
Terciario/universitario completo     11,3%

La evasión es un delito de “guante blanco”. ¿Nos quiere hacer creer el macrismo que esto en la Argentina lo cometen los más pobres y los semianalfabetos? 
Salta a la vista que los trabajadores son arrastrados a trabajar en negro por una decisión unilateral de sus patrones, en la medida en que están condicionados por la necesidad económica y la limitación educativa. 
Esto todavía tiene otra confirmación: cuanto más calificado es el trabajador, esto es, cuanta más oportunidad tiene de hacerse valer como oferta laboral, menor es el porcentaje de trabajos en negro.  Así, mientras el 74,4% de los trabajadores sin calificación lo hacía en negro en el 2003, esto solamente ocurría en el 18% de los empleos de trabajadores técnicos. 

Los trabajadores no registrados aportaron socialmente  
una gruesa proporción de su salario   

Hasta aquí hemos mostrado los niveles de pobreza e indigencia que transitan los salarios en negro, así como los bajos niveles educativosde los trabajadores no registrados, factores que los condicionan en la defensa de sus derechos laborales.
Lo que queremos mostrar ahora es que los trabajadores en negro han hecho su aporte singular a la sociedad en la forma de un salario disminuido. No se trata de que ganen menos por tener una menor calificación: aparte de ser privado de los beneficios sociales de estar en blanco, el trabajador en negro no accede tampoco al derecho de “a igual trabajo igual salario”.  
La pregunta pertinente es: ¿Cuánto menos, en el promedio social, gana un trabajador en negro que un trabajador en blanco, igual a él en cuanto a su calificación?  
De las estadísticas brindadas por el Ministerio de Trabajo, surgiría que el trabajador no registrado gana un 25% menos que el trabajador en blanco de su misma categoría. (1) Sin embargo, el Observatorio Social de la UCA señala dos distorsiones importantes en las mediciones oficiales. 
1.                    La encuesta toma los salarios en blanco netos, de bolsillo. El verdadero salario en blanco, aquél sobre el que se practicarán retenciones, es superior en aproximadamente un 25% al salario neto encuestado. 
2.                    Existe una extendida subdeclaración de ingresos en blanco por parte de los encuestados, lo que surge de contrastar las declaraciones de la Encuesta Permanente de Hogares con los salarios que se consignan para la Afip.
Según esta fuente, la realidad es que, en el promedio, el salario en blanco más que triplica al salario negro; la relación es 3,5  a 1 y no 1,8 a 1 como registra el Ministerio de Trabajo. 
Si nosotros tomáramos nuestra disminución del 25% y le agregáramos la resultante de tener en cuenta el salario en blanco sujeto a descuentos, la merma salarial del trabajador en negro, respecto al de su igual categoría en blanco, se elevaría al 40%, sin contar el factor subdeclaración, 35%  según estima la UCA, en cuyo caso, conservadoramente, podríamos fijar en un 55% la rebaja salarial que el trabajador no registrado hace a su empleador respecto al salario de su igual en blanco. 
Pero hay más: el trabajador en negro pierde beneficios como el aporte patronal para su obra social que es un 6% de su sueldo y, hasta 2011 en que se estableció la asignación universal por hijo, su salario familiar, financiado por un aporte patronal que ha oscilado históricamente entre el 6% y el 9%  de su sueldo, esto es, hubo entre un 12% y un 15% de contribución patronal que el trabajador registrado percibió en forma de beneficios sociales y el trabajador en negro no. 
Llegamos así a un 70% de merma salarial que el trabajador no registrado ha sufrido y que supera en 5 veces el 11% de retención jubilatoria y 3% de aporte a PAMI hechos por el trabajador en blanco. (2)
No para ahí el sacrificio del universo de los no registrados. Debido a la dureza de sus condiciones de existencia, la esperanza de vida necesariamente es menor al de los trabajadores en blanco. Entre los no registrados, una mayor proporción de trabajadores han fallecido antes de llegar a la edad de jubilarse; además, su vida en la pasividad será en promedio más corta que la del jubilado “con aportes”. Se trata del  “ahorro” adicional póstumo que los trabajadores en negro rinden a un presupuesto previsional o a los fondos que la sociedad en general debe destinar a la manutención de la ancianidad. Perfeccionando el holocausto, ya el gobierno dejó entender que, cuando les otorgue alguna cristiana pensión “universal” a la vejez, les negará el acceso al PAMI.

Conclusiones
Es irrisorio que el gobierno encierre el universo de la jubilación en los límites burocráticos de una seguridad social pésimamente implementada, sobre todo cuando ésta ni remotamente se ha ejercido de un modo universal y el trabajo informal ha abarcado a un 40% de la población.  
El trabajo en negro no es la única anomalía que sabotea el financiamiento del sistema jubilatorio: ¿Cuánto del aporte del trabajador en blanco llega verdaderamente a destino? ¿No han sido vaciadas las cajas de jubilaciones en más de una oportunidad por el Estado? ¿El mismo fondo de garantía, hecho de aportes de los trabajadores, que sirve en lo esencial a financiar al Estado y a las empresas, no corre inminente riesgo de ser vaciado por el gobierno? ¿No han retenido sistemáticamente las empresas el dinero previsional de los trabajadores, para acogerse a moratorias que licuaron el monto a pagar? 
La jubilación no debe ser una pensión a la vejez, sino la concreción de un concepto solidario por el que todo trabajador en actividad destina una parte de su salario al trabajador en la pasividad, a los fines de que conserve el mismo nivel de vida que su similar activo, lo que se cumpliría con una efectiva vigencia del 82%  móvil. El salario, al fin y al cabo, trasciende el período de existencia laboralmente útil y debe solventar la vida entera del trabajador, no sólo en sentido biológico, sino como persona, conservando el lugar social adquirido en su vida activa.
¿Hemos llegado en la Argentina a esta elemental conquista? No, pero el gobierno, suprimiendo la jubilación con moratoria, lejos de encaminarse a su realización, marcha presuroso en sentido contrario. Reconocer una jubilación al trabajador no registrado significa apenas reparar en mínima parte toda una vida de postergaciones, y dar alguna respuesta a su sobrado derecho a un salario diferido que subvencione las necesidades de la pasividad. Su desconocimiento es el nítido agravante de la desnaturalización del sistema previsional y constituye una confiscación moral y material a los trabajadores, como clase, de una porción sustantiva de su masa salarial.   


                                                                                                                          Luis Urrutia
    
Fuentes: Ministerio de Trabajo, Boletín de Estadística Laboral – UCA, Empleo, Subempleo y Accesos a la Seguridad Social-UCA, Informe – Empleo – Desarrollo Social 

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1.         Proponemos la siguiente aproximación, a partir de los siguientes datos de la población ocupada  del año 2015: 
·                    Categoría de actividad 
·                    Salario medio por categoría 
·                    Cantidad de trabajadores no registrados por categoría 
¿Cuál sería el salario promedio no registrado, si los trabajadores en negro, a igual categoría de trabajo,  estuvieran remunerados al mismo nivel de  los trabajadores en blanco?   
Categoría           Ocupados      % no              Ocupados no        sueldo               masa salarial 
                              Totales      registrado         registrados          medio               no registrada 
                                      
profesional         970.000          12,6%              122.220            14.008              1.712.057.760 
técnica             1.846.000          15%                 276.900            10.156              2.812.196.400 
operativa         5.986.000          27,5%          1.646.150              8.051            13.253.000.000 
sin calific.         2.290.000        58,7%           1.344.230             6.007               8.074.789.610 

TOTAL                                                               3.389.500                                     25.585.200.000 

Del cociente entre la masa salarial no registrada y el número de ocupados no registrados surge el

VALOR SOCIAL MEDIO DE LA FUERZA DE TRABAJO DE LOS NO REGISTRADOS:              7.627,14 

$7.627,14 sería el salario no registrado promedio, si el trabajo en negro se pagara igual con el salario socialmente medio. 
Sin embargo, las encuestas constatan otra cosa: el salario promedio no registrado es muy inferior. 
SALARIO ENCUESTADO DE LOS NO REGISTRADOS                       5.701 
Esto permite calcular la disminución salarial de los trabajadores en negro:

DISMINUCION SALARIAL DE LOS NO REGISTRADOS RESPECTO DE LA MEDIA SOCIAL                   25,25% 
(según estadísticas del Ministerio de Trabajo) 
   
2) Puede argüirse que la calificación del trabajador en negro no se agota en la categoría que revista. Un ingeniero en blanco, en promedio, se supone mejor calificado que un ingeniero en negro y, en menor proporción, esto podría pensarse también para el caso de un técnico, puesto que estas categorías, por su nivel cultural, información, relaciones sociales, etc, tendrían mayores posibilidades de acceso a un trabajo que reconozca en la remuneración su nivel de capacitación.
Pero ¿cuáles son las diferencias remunerativas según la calificación?
En promedio, la categoría “Técnico” gana un 27% menos que un profesional; un operario gana un 21% que un técnico; un trabajador no calificado gana un 25% menos que un operario. Estas diferencias remunerativas entre categorías de trabajo palidecen ante el 70% de merma en el ingreso del trabajador en negro que verificamos dentro de una misma categoría.